Concluye la evaluación para conceder el Sello PNUD de Igualdad de Género al TCU
El análisis externo ha tenido en cuenta los avances, los resultados y la sostenibilidad de las acciones adoptadas por el TCU a lo largo de más de dos años de participación en el programa
Por Secom / Serint
El 14 de agosto, el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) de Brasil concluyó la misión de evaluación externa para la obtención del Sello PNUD de Igualdad de Género para Instituciones Públicas. Esta etapa se realizó entre el 10 y 14 de agosto y marcó un momento decisivo del proceso iniciado por el TCU en marzo de 2024, con el objetivo de verificar, de forma independiente, los avances promovidos por la institución en la incorporación de la perspectiva de género a la gestión, a la cultura organizacional y a la labor de control externo.
La evaluación fue dirigida por la consultora internacional en igualdad de género Graça Sanches, de Cabo Verde, con el apoyo del equipo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). A lo largo de la semana, se realizaron entrevistas y grupos focales con directivos, funcionarios y funcionarias, gestores de diferentes áreas, representantes de entidades, investigadores, instituciones aliadas y beneficiarios de las acciones de control del TCU.
Marcela Timóteo, coordinadora del Comité de Equidad, Diversidad e Inclusión del TCU, explicó que la misión no se centró únicamente en verificar la existencia de normas, planes o iniciativas. La metodología buscó identificar qué transformaciones ocurrieron efectivamente en el Tribunal, qué resultados se produjeron, qué cambios pueden sostenerse a largo plazo y qué desafíos deben afrontarse aún. "En la evaluación se consideraron tres fuentes principales: las evidencias presentadas por el TCU en la plataforma internacional del Sello, encuestas sobre el ambiente de trabajo y competencias en igualdad de género, y las entrevistas y grupos focales realizados durante la misión", explicó.
La participación en el Sello movilizó a diferentes áreas del Tribunal a lo largo de más de dos años. Las acciones desarrolladas abarcaron temas como la planificación, el presupuesto, el liderazgo, la gestión de personas, la capacitación, la prevención y la lucha contra el acoso y la discriminación, la comunicación, las contrataciones, la participación ciudadana, la cooperación internacional y el control externo. Desde el diagnóstico inicial, realizado en 2024, cuando el TCU presentaba un 34 % de conformidad con los parámetros del programa, se han implementado más de 50 propuestas previstas en el Plan de Acción.
En la evaluación previa realizada en 2026, el TCU alcanzó 34 de los 40 hitos de la metodología, lo que corresponde al 85 % de los criterios. La puntuación supera el umbral mínimo del 80 % previsto para el nivel Oro. No obstante, el resultado definitivo aún depende de la conclusión de la evaluación externa y del análisis del cumplimiento de los criterios obligatorios. Una de las etapas de la evaluación externa consistió en una entrevista con el presidente del TCU, el ministro Vital do Rêgo. Durante la entrevista, el presidente destacó el trabajo realizado por el TCU a lo largo de diferentes administraciones y resaltó la misión institucional de garantizar la continuidad de esta labor, incluso ante los cambios de gestión.
"Tenemos mucho que celebrar por los avances logrados en los últimos años, pero también sabemos que todavía existen desafíos. Necesitamos seguir ampliando la diversidad de nuestro personal y la presencia de las mujeres en los espacios de decisión. La igualdad de género es una construcción permanente y debe formar parte de la institución que queremos dejar a las próximas generaciones", señaló.
Igualdad de género como transformación institucional
Durante la apertura de la misión el 10 de agosto, representantes del TCU y del PNUD destacaron que el Sello debe entenderse más allá de la certificación. La propuesta consiste en incorporar la perspectiva de igualdad de género de forma transversal al funcionamiento de la institución y a su función fiscalizadora.
Hugo Chudyson Araújo, secretario de Relaciones Internacionales del TCU, resaltó la evaluación externa como una oportunidad de reflexión, aprendizaje y mejora continua. Según él, la perspectiva de género ha pasado a formar parte de diferentes áreas del TCU, como la planificación, la gestión de personas, la comunicación, la participación ciudadana, la cooperación internacional y el control externo. "La incorporación de esta perspectiva a las fiscalizaciones puede contribuir a diagnósticos, recomendaciones y decisiones más adecuados a las necesidades de la sociedad", afirmó.
Cristina Machado da Costa, fiscala general del Ministerio Público en el TCU (MPTCU), también destacó la construcción gradual de esta agenda institucional. Según ella, los avances son el resultado de un proceso que se ha desarrollado a lo largo de diferentes administraciones y cobraron impulso con la participación del TCU en el Sello. Entre los resultados destaca la aprobación, en 2025, de la Política de Equidad, Diversidad e Inclusión del TCU, de la que la fiscala general es supervisora.
Cierre de la misión
Durante el cierre de la misión, se concluyó la evaluación externa. El encuentro puso fin a los cinco días de entrevistas, reuniones y grupos focales, y reunió a representantes del Tribunal y del PNUD. El equipo responsable de implementar el Sello destacó que la misión también fue una oportunidad para aprender y reflexionar sobre las transformaciones promovidas a lo largo de los dos años y medio de participación en el programa.

Durante el acto de clausura, Marcela Timóteo subrayó que la evaluación permitió a la institución observar el camino recorrido y reconocer los cambios impulsados. Según ella, la experiencia fue más allá de la revisión documental y representó una oportunidad para que el equipo reflexionara sobre la incorporación de la igualdad de género en el Tribunal.
En representación del PNUD Brasil, Ismália Afonso felicitó al TCU por la conclusión del proceso y resaltó el carácter pionero de la experiencia. Según ella, el Tribunal será un referente para otras instituciones públicas que participen en la iniciativa. "Los resultados del trabajo desarrollado en el TCU traspasan los límites de la institución y pueden contribuir al fortalecimiento del control externo y de otras organizaciones públicas", celebró.
El equipo del PNUD también destacó la apertura y la transparencia demostradas por el TCU durante la misión. Según Damaris Rosabal, representante del equipo global del Sello, la evaluación busca reconocer los progresos, pero también identificar oportunidades de fortalecimiento y aprendizaje institucional. "La experiencia del Tribunal deberá contribuir, además, a la comunidad de práctica creada por el PNUD para compartir conocimientos entre las instituciones participantes", explicó.
Thyago Rodrigues Coimbra, jefe del Despacho de Asuntos Internos del TCU, destacó que la conclusión de la misión representa un hito importante, pero no el fin del trabajo. "La evaluación externa nos permite reconocer lo que hemos avanzado, pero también nos ayuda a vislumbrar dónde podemos mejorar. Lo más importante es que la igualdad de género se incorpore cada vez más a las prácticas del TCU y a la forma en que ejercemos nuestra misión institucional, para que este compromiso se mantenga de manera permanente", afirmó.
Al concluir la misión, Cristina Machado reforzó que la adhesión al Sello ayudó al Tribunal a transformar la discusión sobre igualdad de género en acciones más estructuradas. "Ya es hora de pasar de la retórica a la acción", afirmó. Para la fiscala general, la participación en el programa representa un camino de continuidad para la institución.
Asimismo, destacó el potencial multiplicador de la iniciativa. En su opinión, así como el TCU puede inducir buenas prácticas en la administración pública federal y en los tribunales de cuentas regionales, la experiencia del Ministerio Público en el TCU puede servir de referencia para otros ministerios públicos.
Control externo
Uno de los elementos diferenciadores de la evaluación en el TCU radica precisamente en la dimensión sustantiva del Sello. El análisis no se limita a las políticas internas de gestión de personas o diversidad, sino que también tiene como objetivo verificar cómo la perspectiva de género puede contribuir a mejorar la calidad del control externo y, en consecuencia, de las políticas públicas.
En este sentido, la evaluadora escuchó a los equipos involucrados en labores de control relacionadas con temas como la prevención del feminicidio, la prevención y la lucha contra el acoso en universidades federales, la contratación de mujeres víctimas de violencia, la participación femenina en espacios de poder, el fútbol femenino y la presencia de mujeres en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. Representantes de universidades federales también participaron en la evaluación para informar sobre los efectos de la auditoría realizada por el TCU sobre los sistemas y prácticas de prevención y lucha contra el acoso en las instituciones federales de educación superior.
La idea es verificar si el Tribunal logra identificar, en sus fiscalizaciones, diagnósticos y recomendaciones, que las políticas públicas pueden tener efectos distintos para mujeres y hombres y si están teniendo en cuenta las desigualdades preexistentes en la función de control.
Para el PNUD, esta dimensión puede ampliar el impacto de la experiencia del TCU. Al fortalecer la capacidad del órgano de control para identificar desigualdades y analizar los diferentes efectos de las políticas públicas, la iniciativa puede generar beneficios más allá del propio tribunal y contribuir con otras instituciones públicas de Brasil y del exterior.
Próximas etapas
Tras finalizar la misión, la evaluadora deberá consolidar la información obtenida en las entrevistas y grupos focales con el análisis documental y los resultados de las encuestas realizadas durante el proceso. La presentación del informe final y de la recomendación sobre el nivel de certificación está prevista para el 14 de septiembre. Posteriormente, el TCU dispondrá de un plazo para presentar comentarios y alegaciones, entre el 15 y el 21 de septiembre. La devolución del resultado de la certificación está programada para el 28 de septiembre.
Más allá de representar una etapa final, la evaluación externa cierra un ciclo de trabajo y establece un nuevo marco para la mejora institucional. Se espera que los cambios promovidos a lo largo del proceso se incorporen de forma permanente a la gestión, a la cultura organizacional y a la labor fiscalizadora del Tribunal.