El TCU evalúa mecanismos de supervisión de proyectos de la UNODC en Colombia
Por Secom / Serint

El equipo del proyecto AuditaONU realizó una auditoría en la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en Colombia, para evaluar los mecanismos de supervisión, monitoreo y garantía adoptados en la ejecución de proyectos financiados mediante acuerdos con socios implementadores (Implementing Partners - IPs). La fiscalización se llevó a cabo entre enero y marzo e incluyó visitas técnicas a las ciudades de Bogotá, Puerto Asís, Orito y Puerto Caicedo.
Los IPs son las entidades responsables de ejecutar, en el terreno, las actividades previstas en los proyectos apoyados por la UNODC, como organizaciones gubernamentales, no gubernamentales u otras instituciones asociadas. Para ello, suscriben acuerdos, denominados agreements, que definen las responsabilidades de las partes, las reglas para la transferencia de recursos y las obligaciones de seguimiento y rendición de cuentas.
Durante la auditoría, el equipo constató que el proceso de gestión de estos acuerdos en el ámbito de la UNODC para la Región Andina y el Cono Sur (ROCOL) presenta un adecuado grado de estructuración, aunque con algunas oportunidades de mejora. Se observaron prácticas basadas en la gestión de riesgos, con mecanismos formales de monitoreo y controles internos consistentes.
También se destacó la actuación conjunta entre los equipos locales de los proyectos, la unidad responsable del seguimiento de dichos acuerdos y el área financiera. La exigencia de documentación comprobatoria, junto con la realización de revisiones en diferentes etapas del proceso, evidenció alineación con buenas prácticas de control y seguimiento de la ejecución.
El equipo tuvo la oportunidad de observar directamente en el terreno los impactos positivos generados por el trabajo de los socios implementadores en las comunidades locales. En áreas donde anteriormente las familias dependían del cultivo de coca como medio de subsistencia, la UNODC introdujo cultivos alternativos, ofreciendo nuevas oportunidades que han mostrado resultados altamente prometedores.
Según el equipo, algunas de las experiencias y prácticas observadas pueden replicarse en otros contextos, tanto en el ámbito de otras agencias del sistema de las Naciones Unidas como en la gestión de la rendición de cuentas en el Poder Ejecutivo brasileño.
Los trabajos, liderados por Renata Pinheiro Normando y supervisados por Henrique Ferreira Souza Carneiro, contaron con la participación de las auditoras Alessandra Pereira de Melo y Andréia Alves de Araújo, y del auditor Ícaro Pontes Azevedo Aguiar.

