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Estudio internacional debate sobre el uso de la inteligencia artificial en el sector público

Por Secom / Serint

Estudio internacional debate sobre el uso de la inteligencia artificial en el sector público

El Tribunal de Cuentas de la Unión de Brasil (TCU) participó en la segunda fase de un estudio internacional que analiza el uso de tecnologías emergentes en el sector público, centrándose en la inteligencia artificial (IA). La reunión tuvo lugar en marzo en la sede de la London School of Economics and Political Science (LSE), universidad británica especializada en ciencias sociales, ubicada en Londres.

Esta iniciativa es fruto de la colaboración entre el Centre for Analysis of Risk and Regulation (Centro de Análisis de Riesgos y Regulación, CARR) de la LSE y la Escuela Brasileña de Administración Pública y de Empresas de la Fundación Getulio Vargas (Ebape/FGV).

El estudio, financiado por la British Academy (Academia Británica), consta de dos etapas prácticas. La primera tuvo lugar en septiembre de 2025 en Río de Janeiro y se centró en identificar buenas prácticas en la gestión de tecnologías emergentes en instituciones públicas brasileñas. En esa ocasión, el TCU estuvo representado por el secretario de la Secretaría de Tecnología de la Información (Setid), Rainério Leite.

La segunda etapa consistió en un taller titulado "Regulación con IA", celebrado en Londres. Por parte del TCU asistió el auditor Pedro Coutinho Filho, de la Unidad de Auditoría en Tecnologías de la Información (AudTI/SecexEstado).

Además del Tribunal, asistieron representantes de instituciones brasileñas como la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), la Agencia Nacional de Cine (Ancine), la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) y la Contraloría General de la Unión (CGU).

Al evento también asistieron representantes de órganos reguladores del Reino Unido, como Ofcom (Office of Communications, el órgano regulador de las comunicaciones), Ofsted (Office for Standards in Education, el órgano de inspección educativa), Environment Agency (la Agencia de Medio Ambiente), HSE (Health and Safety Executive, el órgano de salud y seguridad en el trabajo), además del RAND Institute, una organización no gubernamental internacional dedicada a la investigación.

Intercambio de experiencias sobre el uso de la IA

El objetivo del taller, según los organizadores, era comprender cómo están utilizando los órganos reguladores la inteligencia artificial en sus actividades, incluyendo aspectos como los riesgos, los sesgos y el desempeño de estas tecnologías.

La dinámica de la reunión se basó en preguntas abiertas formuladas por los investigadores, lo que permitió a los participantes compartir experiencias y desafíos. Durante su intervención, el representante del TCU presentó la actuación del Tribunal como órgano de control externo y destacó la fiscalización de la regulación del uso de la inteligencia artificial en Brasil, Tema tratado en la Decisión Colegiada 616/2024-TCU-Pleno (Acórdão 616/2024-TCU-Plenário).

En el ámbito administrativo, se presentó el ChatTCU, una solución institucional desarrollada por la Secretaría de Tecnología de la Información y Evolución Digital (Setid), con el apoyo de otras unidades técnicas, destinada a mejorar las herramientas de IA utilizadas por el Tribunal. Como ejemplo de este ecosistema, se mencionó el Generador Automático de Boletines por IA (Gabi), una solución que puede integrarse en el ChatTCU para automatizar la producción de contenidos.

Producción técnica y próximos pasos

Como aportación adicional a la investigación, se remitieron a la Fundación Getulio Vargas (FGV) dos artículos elaborados por funcionarios de la Unidad de Auditoría en Tecnologías de la Información (AudTI/SecexEstado), con el fin de ampliar el análisis de los investigadores.

Uno de ellos es el artículo publicado anteriormente en el marco de la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI), que trata sobre el uso de tecnologías emergentes e inteligencia artificial por parte de las entidades fiscalizadoras.

Al final del proceso, los investigadores deberán enviar una minuta con las conclusiones del estudio para que los participantes lo analicen y comenten.